Si estás ocios@, al final de esta página puedes entretenerte con los rinconcitos que a mí me entre-tienen encandilada



29 septiembre 2006

Cumpleaños muy feliz



Estoy todavía dormida, me despierta y me dice... ven... monta en mí y vámonos de viaje.
¡Qué sueño...! Son tan sólo las 7'25 de la mañana y de repente mi sueño se ha esfumado.
Me acabo de acomodar en el medio de transporte más cómodo que me ha regalado este día .
Me llama con cuatro bocinazos y entro en él. Es... mi móvil.
Mi primer viaje... a Hamburgo... o tal vez a Toulouse, no lo sé certeramente, pero sé que me he ido con él... y qué agustito. Ha sido un viaje lindísimo, dulce, arropado de tendre baisers como él dice. Le he pedido si me quería acompañar durante todo el día y me ha dicho que sí.
Así que, a los pocos minutos ha tenido que hacerse un sitio en mi vehículo porque Carlos, mi chico espiritual, ha llamado a la puerta y me ha pedido entrar, no sin antes desearme un día muy feliz. Lo que él no sabía es que iba a ser genial.
Nos hemos ido al cole los tres y sólo llegar, ha querido montar con nosotros mi mejicana preferida, cantando las mañanitas que tan bien entona ella y, claro se ha acomodado con todos.
A los pocos minutos he oido cuatro toc-tocs. Era mi oscense motorizado que no sabía a qué dirección enviarme unos bombones, y le hemos dicho que no nos importaba no poder relamernos con dulces, que en este lugar ya había mucho azúcar y, claro, ha entrado con buen gusto también.
Al ratito mi niña leonesa ha entonado un cumpleaños feliz tan cariñoso que le hemos abierto las puertas de par en par y se ha colado dentro. ¡Qué agustito se estaba con ella!!
No habían pasado diez minutos que todos nos hemos ido a Castellón y venga a cantar: "Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz..." No os podéis ni imaginar qué grupito tan calentito con mi linda Pilar en medio...
Y, claro, no podía faltar algo de salsa y entonces, mi Toño ha hecho una figura, un "setenta y uno", y todos nos hemos dispuesto en una rueda de casino y hemos bailado una de Marck Anthony.
Sobre el mediodía ha llamado Eduard: "oye, que yo también quiero estar ahí" y le hemos abierto las puertas. El ambiente ya estaba más que caldeadito y mi Julián ha venido desde mi pueblo para celebrar con champán. Venía andando casi a la par que Mar, mi niña dulce, y se han presentado juntos.
Cuando ya creíamos que nadie más iba a venir, de repente, una oleada de amigos han hecho su aparición: el señor barquero pero sin barca, ¡¡¡qué majo!!! estaba guapísimo con su niki de color rosa, poniendo la nota de color, el bilbaino más guapo que jamás hayamos podido ver, con su voz arrogante y lanzándome palabras de ternura, el peluquero, sin tijeras, pero sí con guitarra dispuesto a tocar "Yolanda" de Milanés, mi cuñado el cantante, para amenizar la fiesta.
Todos juntos hemos salido de mi cole y cuando hemos llegado a casa a comer, han llamado al timbre unos cuantos más: mi hermana, mis sobrinas, mi madre... ¡cuanto la quiero!
Mientras preparaba unas cositas en mi casa, sintiendo todas vuestras miradas, con sigilo ha entrado Nuse; todos la habéis visto llegar y su entrada ha sido como cuando sale la muñeca de la tarta, espectacular, como siempre. ¡Qué alegría me ha dado!
Y al ratito Mapi, mi compa mañica, con toda su jovialidad y alegría. Ha entonado una jota y se ha quedado más ancha que larga.
El día no ha terminado. Todavía quedan muchas horas por delante y sé que vendrán con nosotros los que faltan, los llevo dentro de mi corazón, mi camionero, mi Kelki, amigas de la infancia...

A las diez me meteré dentro de unos tejanos, me calzaré mis zapatos de baile y me iré a compartir mesa con mis amigas del alma. Este año estaremos 9 en la mesa, pero haremos como en las falmilias de buena fé: dejaremos el espacio libre para las tres que faltáis: Nuse, Pilar y Fantasía. Con vosotras la noche hubiese sido completa, perfecta, hubiese rozado la perfección.

Me olvidé de deciros que, cuando en mitad del viaje, llegamos a mi trabajo, se montaron en el coche tanta gente, que casi nos para la policía, pero una que tiene contactos les había avisado: "HOY ES MI CUMPLEAÑOS"

Me prometieron no quitarme puntos aún cuando les dije que mi coche siempre va lleno con todos ellos, aunque no estén dentro, que mi corazón les alberga y mi alma se hace más liviana porque les siento cerca.Un beso de gracias a todos y todas. Os quiero.

11 septiembre 2006

Para subir al cielo...

No, no es hoy el día de regreso de mis vacaciones. Hoy es el día en que me apetece dejar unas palabras en mi blog. Hoy me apetece contar lo que llevo dentro y me congratulo conmigo misma de que lo que voy a soltar es algo positivo. Me siento contenta. No especialmente vitalista o alegre como suele ser mi estilo, pero sí tranquila.
Después de los acontecimientos que me tocan vivir últimamente me sorprendo de mí misma al comprobar mis reacciones.
Hace unos años mi vida estaba muy ligada a una amiga, Nuse, un pedazo de mujer que cada día de mi vida está en mis pensamientos. Con ella compartía mi vida, nuestros hijos, nuestras entradas y salidas hasta que un día ella conoció al amor de su vida; recogió su casa, hizo maletas y agarró a su hija y la vida por montera y se largó junto a él. Y yo me quedé aquí, rota de dolor, nadando entre mis lágrimas. Días y días le lloré, le eché de menos, creía que nada podría ser igual sin ella cerca.
Pero comprobé que la distancia no destruye la amistad. La distancia imposibilita el verse, el dar rienda suelta a algunos sentidos, ver, oler, tocar... pero el sentir, el compartir, eso no se pierde. Han pasado, nu sé... tres años? Y prácticamente nos hablamos cada día. Le hago partícipe de todo lo que me acontece, reímos juntas nuestras alegrías y lloramos nuestras tristezas. La cuestión es que después de este tiempo “separadas”, la siento muy cerca de mí, incluso me arriesgaría a decir que más que antes. Simplemente no disfrutamos del habitáculo cara a cara.
El teléfono obra de maravilla para que se dé esta situación. Cuando en el auricular veo su nombre, me dispongo una cocacola entre mis manos, los cigarros oportunos y disfrutamos de horas de conversación, horas de cháchara diaria.
Y ahora se va Fantasía, un pilar muy importante en mi último año de vida, una amiga con letras mayúsculas, un ser impresionante que me ha dado tanto, tanto, que no tendré vida en este mundo para agradecérselo.
Cuando me dio la noticia, me quedé paralizada, creo que por unos instantes mi corazón se colapsó, pero de inmediato algo dentro de mí me impulsó a disfrutar de su marcha, a compartir con ella su alegría de dejar esta tierra que la ha cobijado sus últimos años. Me apena tener que conformarme con su ausencia, pero sé que nuestra amistad es tan sólida, tan clara y pura que perdurará en la distancia y en el tiempo.
La vida es un camino que recorremos para aprender a ser nosotros mismos, a conocernos mejor y ser personas más sanas. Está llena de adversidades y de placeres, pero el resumen es que estamos aquí para aprender. Todo lo que vamos viviendo nos va dando experiencia para poder sobrellevar de mejor manera lo que nos viene de frente y tengo el convencimiento de que todas estas pruebas nos ayudan a crecer.
El apego emocional es “un error” que creía tener bastante agarrado a mí, sin embargo me emociono conmigo misma al comprobar que lo voy erradicando de mis adentros.
En estos momentos me siento fuerte, serena, tranquila y absolutamente vacía de ansiedad. Vivo el día a día y disfruto de cada uno de sus momentos. Deseo vivir cada día compartiendo con los seres que tengo a mi alrededor y por supuesto con los que tengo lejos de aquí.
Los kilómetros no existen cuando amas a alguien. Cuando hablo contigo Nuse, cuando hablo contigo Fantasía, aunque estéis lejos de aquí, os oigo y os siento como si estuvieseis en la cocina de mi casa. Y me siento bien.
Hoy me siento bien.
Para subir al cielo se necesita una escalera larga, una escalera larga y otras cositas... ganas, amor, desapego, ilusión, confianza...
Podéis ir diciendo todas aquellas cosas que vosotros y vosotras necesitaríais para tocar cielo...

31 julio 2006

No llaméis al timbre que no estamos


Bueno, mañana envuelvo mis cositas de nuevo, las meto dentro de la maleta y echo una sábana por encima de mi casa; me voy a la playa otra vez, esta vez a la Costa Dorada. Me iré con mi mami y con mi hijo al que no veo desde hace cuarenta y un días y unas horas... ¡qué ganitas tengo Dios mío de abrazarle, besarle, charlar con él e inundar mis oidos con sus aventuras, sus experiencias, con todo lo que tiene por contar. Llega del nuevo continente con mil cositas en un saco para guardarlas en su recuerdo y para derramarlas aquí. Me llamó anteayer para decirme que le pidiese vez en la peluquería, quiere cambio de imagen (esta adolescencia está llegando deprisa): de la melena a una cresta punk...a él todo le va bien. En cuanto le corten el pelo, nos metemos en el coche y abandonamos la ciudad rumbo a la playa, con unas ganas locas de mar, sol y arena; con ganas de disfrute de mi niño, de mi madre; con ganas de divertirme, de nadar y bailar. Y al mismo tiempo dejo la ciudad con una cierta penita... no veas cómo estoy disfrutando últimamente... esas tardes de río, esas noches de risas... tantas fotos que dejan plasmado el disfrute inmenso de las horas compartidas... Me voy con una paz que no había sentido hace bastante tiempo.
Así que no llaméis al timbre, que no estamos.
Nos vemos.



















































































































27 julio 2006

Emma Shapplin


Irrumpiste en mi vida
en una comida dominical entre amigos
y estremeciéndome
llenaste mi interior con ímpetu
pudiendo verter mis sentimientos en instantes
llorando mis penas atrasadas.

Mi cuerpo tiritó como cuando recibe frío

y un nudo se apoderó de mi garganta
giraste y giraste
y mi sonrisa danzó a tu compás
y al fin
la melodía de tu voz resolvió los grados perdidos.

Pude sentirte sin verte

a oleadas de paz me lancé sin propósito
no necesité de tus manos para sentirme acariciada
tu voz y tu música me mecieron
mientras miradas de amigos se complicaban con las mías.

Desde el domingo me levanto contigo

y mis noches terminan con tus partituras
contigo pierdo mi mirada conduciendo
y viaja, sosegada,
mientras mis manos dirigen el volante a su destino.

24 julio 2006

Desde tu sofá


Desde tu sofá

Revolví mi deseo en el Colacao
mientras recostabas mi ardor en tu sofá

Encendiste mi pasión bajo tus dedos
dibujando arrugas en las sábanas de tu lecho

Destapaste el regalo de mi sexo
explotando contigo en minutos de gozo
y te abracé dentro de mí
aun sin brazos

Tu cuerpo le cantó
una nana al mío
y cogidos de la mano
se durmieron
sellando en sus bocas
la lujuria vivida
a retazos.
Me apetece tirar a la basura un montón de cositas que tengo por este ordenador, así que antes de hacerlo, las colgaré en este blog. A partir de hoy los escritos serán anacrónicos. Ni serán lo que siento, ni reflejo de mi presente, mero pasado.

21 julio 2006

Te bajaría las estrellas...


20 de Julio de 2006. Es la una y media de la madrugada. Llueve desesperadamente, los relámpagos iluminan mi sala cada vez que se despliegan en el cielo; al final, un trueno largo y ronco me recuerda que necesito la luz para escribirte; la pantalla tirita.


He llegado a mi ciudad pero no he entrado entera en mi casa. Cierro la puerta tras de mí y veo que un gran pedazo de mi corazón se negó a venir conmigo, sólo mis pensamientos me acompañan a cada segundo, torturándome, ahogándome. Hasta mis maletas se niegan a ser deshechas, la arena se revuelve contra mí y no me permite que la arranque de allí donde se quedó pegada. El olor a salitre va pegado a mí, recordándome que aquella era mi cuna, el lecho donde me sentí feliz y dichosa. Mis enseres se reparten por el suelo como abandonados sin ninguna intención de colocarse en sus lugares.

Mil balizas lucen en mi mente iluminándome el camino de regreso a tierras levantinas; como antorchas, me dicen que siga su lumbre para entrar en el paraíso de nuevo, en esa ciudad que, sin ser bella, adorna con su imagen lo que veo cuando cierro mis ojos. Y allí estás tú, siempre tú. Serás siempre tú.

Imágenes de campanarios me despertaron esta madrugada. Y si era la luz de tu campanario la que me meció esta noche en sueños, la que veo desde tu cama, ese lienzo que es el alfeizar de tu ventana, el castillo en ruinas y las palmeras, y los pájaros que me despiertan en la alborada.
Un cielo plomizo me da los buenos días y al desperezarme comienza a llover. Y si las nubes me comprenden y lloran conmigo tu ausencia, tu lejanía. El cielo está lleno de desánimo, como yo, confabulado. La tristeza apoderándose de mí.

Por qué tan difícil todo, porqué no puedo dejar que mi corazón mande sobre la razón; valdrá la pena la equivocación si lo que importa es dejarme llevar por lo que siento, deseo definitivamente ser valiente, ser fuego, volcán. Tengo unas ganas locas e incontables de amarte sin límite, sin caducidad, con toda mi verdad, mi transparencia y mi cariño. Quiero ser libre, no estar asediada por comentarios, por deberías, por ejemplos de lo correcto. No quiero darle la espalda a mi libertad.

Y si fuese libre para regalarte mis sueños, para entregarte mis sensaciones, mis pensares y mis sentires. Y si me atreviese a decirte que haría locuras por estar a tu lado, que envolvería mi casa, la ofertaría y con solo una maleta iría a tu lado.

Y si me atreviese a decirte que desde el domingo tengo la necesidad de tirar mis recuerdos, despegarme de mis pertenencias y comenzar a andar a tu lado sin ningún lastre.

Y si todo fuera tan fácil como escribir, como ir agregando estas letras a la pantalla, y si cuatrocientos kilómetros entre tú y yo fuesen una mentira. Y si estuviera abrazándote ahorita mismo, si no me hubiese marchado. Y si crees en lo que siento, si puedo amarte. Y si sabes que puedo.

Y si no paro de amarte y te amo más, cuanto más te escribo más te amo. Y si el amor que te escribo te ha tocado y si no te he perdido.

Y si regreso y te espero en la plaza de tu pueblo con mil besos deseando ser dados.
Y si no quiero que se pierda el tatuaje de tus besos en mis labios, tu aliento sobre mi aliento. Y si te digo que jamás quiero albergar a nadie más entre mis muslos.

Y si no puedo dejar de nadar por dentro de tu mirada, esa mirada que me sigue dentro de mis ojos, esos ojos que se sumergen en los míos acariciando mi intuición que concibe que tú eres mi alma gemela.

Y si te dijese que mi felicidad significas tú, tú por entero, por dentro, por fuera, cansado, alegre, dichoso, afligido, tranquilo, cotidiano.

Y si dejo de pensar, dejo de controlar, abandono la razón, dejo de ser humana y soy sólo amor. Y si rompo todas las barreras y todos los temores y soy sólo amor; y si dejo de calcular, de desear, dejo de ser conciencia, pierdo todo con tal de ser sólo amor, sólo tu amor.

Te beso,

PD1 (para Sergio): Te pido perdón de antemano por lo que esta carta pueda suponer para ti, por lo que te pueda revolver por dentro. Esta soy yo, desnuda, sólo mis sentimientos en ella.
PD2 (para Santi): Besitos y gracias

09 julio 2006

Dios vuelve en un Ford Fiesta


No sé si habéis leído un libro que se titula "Dios vuelve en una Harley". Lo lei el año pasado y me gustó bastante.
A mí me ha vuelto en un Ford Fiesta. El sábado que llegué a mi ciudad de vacaciones lo vi apoyado en la barra de una discoteca de playa... guapísimo, hermoso, con la sonrisa más plácida que jamás hayais visto, grande (no podía ser de otra manera).
Desde el principio sentí que tenía un "algo" especial. Entablamos conversación en unos instantes y luego todo vino rodado: bailamos, charlamos y me llevó de propio a casa junto con unas amigas. No lo hizo de manera absolutamente gratuita: quería "estar" conmigo y conocerme un poquito. Aunque opuse resistencia en un principio, luego accedí a quedarme a solas con él en su vehículo y nos intercambiamos unos dulces besos. No insistió (galante y respetuoso él) en continuar con los amores y nos emplazamos para una cena en su casa. Esta cita sería el lunes.
No entraré en detalles; sólo os diré que la conexión, el grado de fusión, de vibración con ese hombre aquella tarde fue una experiencia que no había vivido jamás en mi vida. Una rica conversación me brindó la oportunidad de conocerle un poquito y enamorarme de él, y unas horas más tarde de amarnos sobre su cama. No fue sexo, fue una entrega recíproca que nos regaló el don del placer.
Hoy escribo esto y tan sólo han pasado cinco días.
Cinco días en los que mi pensamiento ha hecho de las suyas proyectando, soñando despierta y dormida, viendo cómo envejecería junto a él y nuestras familias.
Pero sobre todo, cinco días han bastado para que yo haya podido saber más sobre mí de lo que supe en cuarenta y dos años. Él, el artífice, mi dios en Ford Fiesta. Una persona con un autocontrol maravilloso visto desde mi ingenua perspectiva, un ser dador que, aunque se revuelve contra sí mismo, sigue dando, ofreciendo y enseñando su sabiduría.
Cuarenta y dos años he necesitado para cerciorarme de mi egocentrismo, ese egocentrismo que tanto me disgustaba en los demás (¡vaya espejo!).
Tres tardes han sido las únicas que he disfrutado con él y de él (mamá mía, cuántas más me hubiesen gustado... toda mi vida!!!) Pero en sólo tres, hemos hablado y hablado de mil conceptos, de virtudes y defectos, del amor y mil cosas más.
Y siempre él, tan atento, tan amable, tan amoroso, eligiendo siempre las palabras que no hiciesen daño. ¡Qué sabio!
Pero el cometido se ha cumplido.
Hoy tengo cuarenta y dos y un día más y me he podido conocer a mí misma más que con mil sesiones terapeúticas.
En "Dios vuelve en una Harley" la protagonista también se enamora de él y él le va enseñando valores, le va guiando... El final, no me acuerdo muy bien. Creo que Dios le presenta a la que será su pareja...
En fin, que tan sólo quiero darle las gracias más sinceras que he podido dar en mi vida; decirle que le quiero con todo mi corazón y que me hubiese encantado saber mimarle, cuidarle, ser lo que él seguramente esperaba de mí, haber podido ser la compañera de viaje que desea para sí y junto a sus hijos.
Gracias Sergio, te quiero.
Este post lo escribí el sábado pasado. Lo cuelgo hoy. Ayer se lo leí. Dos segundos más tarde me sentía inmensamente feliz. Por fin había entendido mis agradecimientos. ¿Será que la palabra escrita tiene más poder que la hablada? Besos, mis chicas.

07 julio 2006

Sé, no sé; sé, no sé; sé, no sé...



No sé qué día es hoy, estoy de vacaciones. Sé que es viernes y que esta noche me voy de concierto con muy buena compañía.
Sé que esta mañana mi pulso se ha acelerado. Sé que que molesto, que mi presencia incomoda, invado su espacio. No puede ir desnudo por casa. Soy amiga de su mujer, pero él no me eligió a mí como confidente. Simplemente me aguanta por ella. Sé que un mes es mucho tiempo, treinta y un días.
Sé que sólo vine por unos cuantos, pero hoy deseo sean los treinta y uno. Qué me deparará este futuro inmediato...
De repente veo mi alma a trozos por América del sur y por el huerto de las naranjas más ricas de España.
¡Ay qué sensación! Mi pulso se acelera.
Me veo con maleta en tierra, repleta de mis ropas, de mis deseos, sin alcoba donde aterrizar.

05 julio 2006

Buen comienzo de vacaciones

LLevo tres días de vacaciones y me da la impresión de que son más de diez. Os lo explico: Cuando sales por la noche, duermes un pelín a la mañana, haces vida en lo que queda antes de comer, vives la tarde después de haber dormido una siesta corta y otra vez la noche, es como si se multiplicaran los días... una sensación rara, pues hoy sólo es martes.
He entrado al ordenador de mi amiga cuando ella y su familia ya duermen y es que tengo ganas de gritar que:

E s t o y
c o n t e n t a...
y
m e
s i e n t o
f e l i z
PD: Solo os cuento esto porque este teclado hace un ruido de la leche, jossss!
Qué pena no poder poner foto, pero es que aquí no tengo mi carpetita de imágenes maravillosas...
Besitos

24 junio 2006

Me muero por...

Hay veces que escucho canciones que parecen haber sido compuestas pensando en mí, en lo que siento, en lo que me sucede.
Será que cuando nos enamoramos, todos pensamos parecido y los cantautores hacen el trabajo de poner música a lo que sentimos.
Ayer volvía de viaje y sonaba esta canción de Ubago en el cassette...


Me muero por suplicarte
que no te vayas mi vida
me muero por escucharte
decir las cosas que nunca digas
mas me callo y te marchas
mantengo la esperanza
de ser capaz algún día
de no esconder las heridas
que me duelen al pensar
que te voy queriendo
cada día un poco más
cuanto tiempo vamos a esperar

Me muero por abrazarte
y que me abraces tan fuerte
me muero por divertirte
y que me abraces cuando despiertes
acomodada en tu pecho
hasta que el sol aparezca
me voy perdiendo en tu aroma
me voy perdiendo en tus labios
que se acercan susurrando
palabras que llegan a este pobre corazón
voy sintiendo el fuego en mi interior


Me muero por conocerte
saber que es lo que piensas
abrir todas tus puertas
y vencer esas tormentas
que nos quieran abatir
entrar en tus ojos mi mirada
cantar contigo al alba
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
y ver en tu rostro cada día
crecer esa semilla
crear, soñar, dejar todo surgir
apartando el miedo a sufrir

Me muero por explicarte
lo que pasa por mi mente
me muero por entregarte
y seguir siendo capaz de sorprenderte
sentir cada día ese flechazo al verte
que mas dará lo que digan
que mas dará lo que piensen
si estoy loca es cosa mía
y ahora vuelvo a mirar
el mundo a mi favor
vuelvo a ver brillar la luz del sol

No sé volar


Tengo el corazón roto
el alma agotada
mis ganas en el puesto
y no doy el pistoletazo de salida
Mis alas en el armario
colgadas de una percha
se me hicieron pequeñas
Tantas cosas quiero conseguir
y no empiezo con nada
libertad para actuar sin esperanzas
paz para vivir tranquila
serenidad para limpiar mi hoy y mi mañana
Estoy agotada
me siento enferma
mi corazón sangra
y la luz que me sana
no aparece ni por una rendija

20 junio 2006

Las apariencias engañan subiendo en ascensor


Pasan pocos minutos de las cinco de la tarde y Marta regresa a casa después de unas horas de clase. Entra en el patio y abre la puerta del ascensor. Tras ella, un chico aprovecha el viaje, cierra la puerta y comienza a ascender el elevador. Intercambian un hola como saludo.
El ascensor se detiene en el quinto piso y la niña abre la puerta y se va.

-Hasta luego
-Adios

Él chico, un joven de unos veinte años, continúa hasta el séptimo piso, planta en la que una academia instruye a los adolescentes y muchachos que necesitan de preparación para progresar en sus estudios.
Marta, que tan sólo cuenta con 12 años ya ha entrado en el piso que comparte con su madre, una mujer rubia y atractiva.
La niña es una preciosidad con unos ojos azules como el mar y una cabellera de pelo rubio y alborotado que le cae sobre la espalda. Su cuerpo no define bien su edad. Sus pechos incipientes y su cuerpo alto y esbelto le confieren una apariencia de más años, como si alcanzase ya la mayoría de edad. Esta jornada termina después de hacer los deberes del cole y se acuesta tras cenar como cualquier otro día.
Al día siguiente, la madre, al regresar del trabajo, entra en el portal de casa y abre el buzón y, cual es su asombro cuando encuentra una nota en el buzón con un cartelito que dice “para la chica rubia”. Abre la nota y lee: Soy el chico que subió ayer contigo en el ascensor. Llámame a este teléfono y tomamos algo.
Debajo de la nota aparecían los nueve dígitos de un teléfono móvil.
Al llegar Marta del colegio es abordada por su madre quien le pregunta que de qué se trata esa nota del buzón. La niña le explica que al día anterior compartió el ascensor con un chico que estaba “buenísimo” que debía subir a la academia. La madre, alucinada por las explicaciones de la hija emite una carcajada y piensa que su Marta está creciendo y la niña que encierra su cuerpo se está convirtiendo en una mujercita, pero no le da ninguna importancia más.

Al día siguiente, vuelve a repetirse el mismo hecho. Otra nota aguarda en el buzón "para la chica rubia”:
Hola, no sé si ayer no viste mi nota. Soy el chico que montó contigo en el ascensor. Me gustaría conocerte.Llámame, que me apetece verte otra vez.

La madre, ya con cierta preocupación, le comenta a su hija cuando llega a casa y decide escribirle un mensaje al chico en cuestión:

Hola. La chica rubia que subió el otro día en el ascensor contigo es una niña rubia y yo soy su madre. Tan sólo tiene doce años. Lo siento.”

Tan sólo pasó un día para que esa madre encontrase una nota de respuesta en su buzón: Lo siento mucho, habrá sido una equivocación. No molestaré más. Perdón.

Cuando esta historia me la contaba el otro día una amiga me hizo tanta gracia que os la narro aquí. Me impactó cómo un muchacho de apenas 20 años es capaz de cortejar a una chiquilla de la que se quedó prendado en el tiempo que le cuesta a un ascensor subir cinco pisos. La niña está que se sale de emoción, como podéis suponer. La madre, tranquila por la respuesta tan cuerda del chico, no deja de pensar que a su hija todavía le quedan unos cuantos platos de garbanzos para iniciarse en el mundo de los amoríos.

PD: Cuando me contaron esta historia me acordé de ti Nuse y de tu maravillosa hija. La de anécdotas que os depara la vida con estas hijas tan guapísimas que tenéis... ayssss. Besos para las dos.

Libertad


Soy una mujer presumida..., bailonga cuando ando de bares con mis colegas, y, lo admito: me encanta coquetear con los hombres, ¡qué le vamos a hacer! Me da morbillo ese jugueteo, ese ir a y venir de miradas furtivas, ya sabéis a lo que me refiero, aunque al final, casi siempre, caldo borrajas. Con flirtear me es suficiente.
No he tenido problemas hasta ahora para ligar. Aunque lo que a mí realmente me gusta es que me liguen. Lo de ligar me parece demasiado fácil; hay muchos hombres por el mundo, un buen ramillete de ellos en cada bar que se apelotonan detrás de tu propio culo con una cara de abobados levantando la mano con el ticket de turno para que les digas: a ti te toca, tú has sido el elegido.
En fin, que me voy por las ramas.
A lo que iba con este post.
Este finde salí con mis amigas por ahí, de bares (cada día lo odio más) pero era una opción para ver si me lo encontraba.
En uno de los bares, que estaba atestado de gente, una de mis amigas me advierte de su predilección por uno de los tíos que había en el local. Yo le escucho y acepto barco como animal de compañía. No obstante me lo recuerda unas cuantas veces, ejem, por si acaso.
Entre amigas, no hay lugar a dudas: si una te dice “este me mola”, tú debes facilitarle la faena a ella y descartarlo del grupo de tíos a los que puedes vacilarles un rato esa noche.
Pues eso hice este sábado con "su" gerundense, un tiarrón alto y fuertote, melenudo y con cara de buena persona. No coquetearle, ni moverle mis caderas al ritmo de la música, ni vacilarle, ni nada de nada. Bueno sí. Le hablé. Me dijo que era de Gerona y le pregunté que qué hacía por aquí, que de qué trabajaba y esas nimiedades de las que se habla con una persona a la que no conoces de nada, pero que de una manera políticamente correcta aceptas su conversación y te conviertes en partícipe de ella, unas preguntitas sin ninguna intención. Me la suda realmente si trabaja en la administración, en un taller o en el campo segando. Simplemente era una conversación, sin más. Ah, sí. Mientras hablábamos bailamos, pues el sonido del bar era alto y tiene como un problemilla al hablar... no le entendía nada de nada y nos cogimos y bailamos mientras charlábamos, ni siquiera una canción entera. No creo que mi conversación llegase a más de 5 minutos.
Reacción: un enfado de mi amiga de la hostia. Mi traición, por lo visto, había sido enorme. Su sensación, que yo le había fallado. ¿por qué? Por hablar con el chico.
En fin. Ya lo hemos aclarado mi amiga y yo. Hemos conversado dando un paseo dominical y contándonos en qué aspectos nos había afectado a ambas esa pequeña charla con el individuo de Girona de 5 minutos.

Pero me apetece escupir en mi blog que no dejé de sentirme como la chica de la imagen que os regalo. Y no quiero sentirme así nunca.
Se lo he dicho a mi amiga: no me vetes la conversación con nadie, porque eso no lo haré jamás. Ni aunque te guste, ni aunque te pirres por él. Mi libertad no es de nadie, ni siquiera del mejor proyecto de enamoramiento, ni de la mejor de mis amigas. Te regalo mi confianza, te la di hace casi 7 años, haz buen uso de ella, porque yo intento hacerlo así, pero no me pidas tonterías porque no te las voy a dar. Pídeme complicidad y lealtad pero no me cortes la lengua.

17 junio 2006

Tú decides


"Tienes dos maneras
de vivir tu vida:
como si nada fuera un milagro
o como si todo
fuera un milagro."
Albert Einstein (1910)

¿Por cuál de las dos te decides?

Mi besar...


Te beso como en esas películas
en las que la pantalla del cine se inunda
con el primer plano del fragmento de dos rostros fundiéndose en un beso,
perfil nítido de labios y bocas,
labios temblorosos y bocas entreabiertas,
mejillas abrazadas sutilmente por los dedos de los besantes,
lenguas que se acercan tímidamente a la boca del otro,
lenguas húmedas que se atraen como imanes
y se rozan casi sin querer pero queriendo,
labios que juguetean tímidos de pasión
sólo con el juego preliminar que infunde
el deseo de ahondar en el beso más profundo.
Con éste te beso yo,
con el beso que comienza vergonzoso
hasta marearse en la vorágine que
describe el movimiento de las lenguas,
que se ahoga y recupera,
que se violenta y serena,
que comienza entusiasta y termina entusiasmando.
Te abrazaría con mi boca
y succionaría la tuya,
mordisqueando tus labios,
absorbiendo tu lengua,
apartándome de ti el espacio suficiente para leer en tus ojos
que sólo deseas seguir los besos.

14 junio 2006

DE CINE


Este finde va a hacer un año... un año enterito desde que le conocí.
El lorito dice que los días pasan volando y, la verdad, es que lo pienso y... sí, han pasado muy deprisa; sin embargo ha habido momentos, temporadas, semanas, días, que han sido interminables.
El sábado es la fiesta de clausura del festival de cine. En ese foro le conocí, en un halo donde todo cabe: el amor, la tristeza, el drama, el sexo, lo irreal, lo palpable...
Espero que esto sea como el ámbito donde se creó, una historia de cine, pero de las pelis que a mí me molan, de risa, de amor, de las que te dejan buen sabor de boca y quieres volver a ver mil y mil veces más.
Espero ser una buen actriz en el reparto que me toca y que mi partner sea el que siempre soñé.

13 junio 2006

Para ti


Toma
en mis manos voy dentro
con un corazón para amarte
un guiño para implicarte
y una sonrisa en la que puedes colarte

09 junio 2006

Sexo, puro sexo


Entre una cámara de vídeo y tu sexo, estos labios
entre la pasión y la lujuria, esta imagen
no es mi boca, pero es su réplica;
cambiemos saliva por fluídos
amor por sexo
y estos labios ilustrarán
la penúltima de mis noches vividas.

04 junio 2006

Feliz cumpleaños mi amor


El parto fue espléndido, sin esos dolores que describen la mayoría de las mujeres que dan a la luz. Fue una madrugada, la del 3 de Junio de hace doce años. La comadrona, pendiente de mí, elogiaba mi faena, como si la hubiese toreado ya varias veces, pero no, era mi primer y único hijo. Tras el primer y desgarrador dolor asomó su cabecita.
- No empujes tan fuerte mujer, que le vas a romper la clavícula! - me advirtió la experimentada matrona.
Sólo un empujón más fue suficiente para que de mis entrañas naciese la persona que más quiero en el mundo, mi niño, mi ángel. Tras ese último dolor incomparable a cualquier otro, él inundó mi vida para siempre. LLegó a este mundo y en dos segundos me lo colocaron encima de mi pecho hasta que su cordón umbilical dejó de latir encima de mí. Mis brazos se mancharon con los líquidos amnióticos y lo besé hasta la saciedad, hasta que ella estimó pertinente separarlo de mí, limpiarlo y efectuarle la revisión oportuna del recién nacido.
Desde ese día mi vida corre paralela a la suya y mi felicidad es dependiente de la suya. Hoy es un muchacho de 12 años, maravilloso, dulce, guapetón, buena persona y... qué queréis que os diga, se me cae la baba al hablar de él.
Hoy ha pasado el día con lo que más le gusta, su balón de fútbol, jugando el último partido de liga de esta temporada. Ha llegado a casa eufórico: habían ganado el partido y subido un punto en la clasificación.
Ahora duerme, plácido, junto a su yaya que vino a pasar unos días junto a nosotros. Hace un momento he ido a verle. Casi no cabe en la cama. Crece sin parar. Cuando se desnuda, tapa sus encantos con la mano y me los niega a los ojos. Crece su pudor. Es ya un preadolescente y yo una boba a la que se le caen las lágrimas escribiendo estas líneas.
Te quiero con locura, mi cielo, mi vida.
Feliz cumpleaños y que cumplas muchísimos más.

02 junio 2006

Me dice la cita: ¡Pon atención...!




Hay días que tengo mil cosas que contar pero mis ánimos no me lo permiten, días en los que llenaría páginas de sentimientos y sensaciones, pero no puedo... o no quiero.
Hoy he colgado un post a la mañana y ahora voy escribir otro.
En la mesa de mi ordenador tengo un calendario que se titula: “Sé feliz los 365 días del año” de María Pilar Briceño. En cada página hay una frase, una cita o algo relacionado con este tema tan maravilloso: LA FELICIDAD. Cuando me siento frente a la pantalla le echo un ojo a la cita del día y, ¿sabéis qué pone hoy?

“¡PON ATENCIÓN!
Analiza si tu forma actual
de enjuiciar y valorar
las cosas te está jugando
una mala pasada
y es un obstáculo
para tu felicidad.”

He sonreído para adentro, la vida te envía señales y mensajes continuamente. Esta página del almanaque es para mí, escrita para mí. Continuamente siento que me pongo barreras para conseguir este fin sublime: ser feliz. No tengo narices de ir de frente a las cosas que me interesan, me bloqueo, me ahogo y no sé ni qué decir. Y entonces vienen las llamadas a mis amigas del alma, “¿qué hago? ¿qué digo? ¡Ay! Qué complicación, o qué complicada soy, qué miedos me atenazan...

Un café inesperado en el día de hoy de apenas una hora me ha dado la oportunidad de hablar con él y... ¡NADA! Incapaz de mediar palabra de lo que quería contarle, siempre pienso que no es el momento adecuado y encima de no hablar de lo que yo quería, he hablado de lo que no debía: de mis mierdas con mi ex, de mis miedos con respecto a mi hijo, de todas esas cosas que lo único que pueden provocar es que él salga escapando de mi vida, si alguna vez había tenido la ligera intención de entrar en ella. Mientras hablaba me daba cuenta de que la estaba cagando, de que le estaba ofreciendo la dura realidad de una mujer separada y con problemas de relación con su ex, de los aspectos “negativos” de una mujer que tiene un hijo, pero... ¿sabes? Ahora estoy aquí, tecleando y me importa una mierda haberle hablado de esto. Tengo un hijo, maravilloso por cierto, al que quiero con locura, y realmente ha salido de mis adentros lo que más me preocupaba, que era esto, él, mi hijo.
Nos hemos emplazado para otro café. En ese le hablaré de todo lo que siento por dentro con respecto a él.
Vamos, eso espero.
Chicas... armaos de paciencia, jajajaja
En este blog cuelgo imágenes que encuentro por la red. Si al autor o autora de alguna de ellas le molesta que así lo haga, sólo tiene que hacérmelo saber y las quitaré de inmediato. Gracias.

¿Quién es Aprendiza?

Mi foto
Aprendiza de risas, de la vida, del arte de amar, del mundo, del universo, de ti si deseas compartir conmigo. Para los amigos, Aprendiza, sin más.