Si estás ocios@, al final de esta página puedes entretenerte con los rinconcitos que a mí me entre-tienen encandilada


30 mayo 2008

Para él


Las situaciones extremas de la vida nos colocan a cada uno en nuestro sitio, cayéndose nuestras corazas por su propio peso y mostrándonos tal cual somos, íntegros, sin adornos, humanos. Es en estos momentos donde aparece nuestro propio yo, donde nuestros sentimientos se muestran en todo su esplendor, donde el estar y el tener no tienen conjugación y sólo el ser cobra protagonismo.

Hoy me doy cuenta de que mis miserias me han carcomido a veces generando pensamientos negativos y a veces destructivos que no llevan a ningún sitio.

Cuando por fin me desnudo, porque lo incontrolable de la muerte me saluda desde muy cerca y me amenaza, compruebo que la vida es tan simple, tan fácil... me doy cuenta de que VIVIR es tan maravilloso, que no debo enturbiar nada de lo que acontece a mi alrededor.

Todos tenemos un sitio en esta vida, un objetivo que cumplir y hoy, mejor que nunca, sé el sitio de cada uno de los que me rodean. No sobramos nadie.

Hoy me siento más en paz que nunca. Hoy el miedo no me paraliza sino que me da fuerzas para seguir adelante por un camino que jamás ha tenido tanta luz. Hoy estoy llena de esperanza, de vida. Hoy deseo todo de buena fe. Hoy soy yo y me siento feliz.

Mi sonrisa me delata.

Sé que la medicina va a jugar a nuestro favor, que los dioses de cada uno de los que rezamos aunarán sus fuerzas y que la primavera renacerá en él inundándole de colores y de vida.
NOTA: Hoy es lunes y él, el padre de mi hijo, parece que se aleja del coqueteo con "esa" que tanto tememos. Parece que todo va por buen camino. Gracias por vuestros comentarios y por el alma que echáis en cada uno de ellos. (Hago esta aclaración porque después de leeros creo que algun@s habías interpretado que era yo quien estaba pasando por ese crítico momento, y no merezco tantos elogios. Gracias.)

23 mayo 2008

Alfombra


El sol despereza hoy tímido después de tantos días lluviosos y se cuela por las rendijas de mi persiana regalándome un buenos días lleno de luz. Abro la puerta de mi balcón y los pájaros que ocupan los árboles del jardín de mi vecino entonan sus trinos mañaneros provocando un suspiro en mi alma que cala todo el aire del cielo: por fin el sol, por fin vida.


Mi barrio huele a limpio, a recién aseado y lo que veo desde mi ventana es un lienzo de hermosura. El verde de los árboles es más verde que nunca y los rayos de sol tiñen mi vista de arcoiris.


Mudo las sábanas de mi cama, ordeno los libros de mi mesilla y sacudo la alfombra de mi vida.


Contemplo con placer cómo desaparecen revoloteando las palusillas que me molestaban pero, por más que insisto con sacudidas contra la barandilla del balcón, no se desprende todo lo que se agarra a las fibras de mi alfombra.


El sol me guiña un ojo y me sonríe. Capto su señal al vuelo. Habrá más días. Sé que hay más días. Lo estoy haciendo bien. Poco a poco Aprendiza.




Hoy mi ciudad se pasea bajo una lluvia fina e insistente que no tiene intención de detenerse. Como mantilla, un cielo gris. Pero en mi alma luce el sol.

08 mayo 2008

¡¡¡Salud!!!






Por fin estoy de alta, que es lo que más combina con mi estatura y he dejado atrás un peregrinaje por médicos que me han puesto realmente mala.


Ya decía que estar de baja me sentaba fatal, yo, que siempre he tenido este metro setenta y cinco -sin tacones.-


Todo comenzó cuando monté en la montaña rusa. Sube, baja, vuelve a subir, y ahora baja en picado, y ahora coge fuerzas de nuevo para remontar... Sabía descender con los brazos en alto como en el Dragon Khan. Así que un día, al levantarme, la vida quiso echarme un pulso y lo consiguió. No pude ponerme ni de pie. Ella entera me empujaba hacia un abismo que no tenía fondo ni un camino por el que guiarme.


El primer médico que me visitó, un traumatólogo mal follado, no consiguió que me suicidase a pesar de su intención sibilina. Sin más que con una burda radiografía de hospital de pueblo me diagnosticó una artrosis cervical degenerativa, que iría acompañada de dolores y vértigos y bla, bla, bla.


- Usted tiene unos picos de loro en las cervicales...


-¡Pero qué chorrada, usted se equivoca, si yo lo que tengo es un pico de oro impresionante. Haga el favor de quitar esa ele de mi diagnóstico -le espeté empezando a enfadarme.


Creo que lo dejé con la palabra en la boca cuando estaba aconsejándome mi epitafio. No quise ni pedirle el número de colegiado porque Aprendiza, cuando tiene mala hostia, es la peor, así que preferí obviar sus sandeces.


Pero el miedo se instaló en mi cuerpo y decidió a habitar en él durante un buen tiempo.


Después de esta noticia tan halagüeña mi cuerpo ha sido objeto de estudio por inmumerables especialistas de la medicina.


- Mira Aprendiza, debes beber mucho para orinar más y limpiar bien tus riñones -me dijo el urólogo-.


-Pero si yo estoy todo el día meándome de la risa. Qué insensatez... -repuse mientras recogía los volantes para varias pruebas exploratorias.


- En esta gammagrafía se ven unas manchitas en tus ovarios... -dijo la ginecóloga.


- ¡Bah! Qué manchitas ni niño muerto... Que tengo un par de ovarios bien puestos y los necesito para toda la vida repuse convencida de mi afirmación.


Sé que el médico rehabilitador se enamoró de mí. Cada tres semanas me cita y me propone nuevas tandas de rehabilitación. Me quiere dejar la cadera como nueva y no pierde empeño en ello. Yo estoy segura de que le gusta rotarme la pierna por la altura de mis abductores y ver cómo me retuerzo de dolor, pero eso le debe poner.


El especialista en Rayos X ya empezaba a coger confianza conmigo.


-¿Qué tal Aprendiza? Tú otra vez por aquí -me dijo en alguna de mis citas mañaneras con la radiación.


Menos mal que hemos terminado, que si no, me larga su número de móvil cualquier día de éstos.


-Tienes el sentido del equilibrio un poco "tocado"- me dijo con mucha dulzura una otorrina.


Yo no daba crédito, yo que soy una libra de tomo y lomo, ordenada y pulcra que no puede ver ni un cuadro mal colgado.


Pero sí, mi vida últimamente se ve involucrada en altibajos y mi oído me advirtió que estaba cansado de soportarme, así que me hizo un corte de mangas la parte del cerebelo que controla esto de los equilibrios y me dijo:


-Ponte las pilas Aprendiza, haz el favor de coger la capa y torear la vida de frente y con dos ovarios (por esto que los tengo sanos, lo sé, porque los necesito como el respirar).



Y en ello estoy mis niños y niñas, echándole un par, riendo como loca cuando me lo permito, aprendiendo de la vida a borbotones, aprendiendo a discernir entre lo bueno, lo menos bueno y lo malo. Casi un mes y medio de retiro laboral me ha permitido estar atenta a cómo rueda el mundo a mi alrededor y cómo se mueven sus elementos. Sé mucho más de cada uno de vosotr@s pues os he visitado con más asiduidad. Sin embargo hay días que me siento como en pañales cuando me observo a mí misma. Pero por lo menos me veo, soy consciente de ello y sé que cuando tenga las ganas me pondré manos a la obra y esculpiré a Aprendiza como la persona que me gustaría ver cuando me miro al espejo.


Hoy he vuelto al tajo y me ha sorprendido cuando me preguntaban mis compañeros:


-¿Ya estás buena?


Pero qué tontería, madre, si yo he estado buena siempre. Si soy un bomboncito.






¡¡¡Salud!!!


Poul A. Costinsky



05 mayo 2008

Me pones (Contrarios) (6)


Esa puntita me fascina Llegar a ella con deseo, con el deleite de perderme en su geografía Sentir su textura de gominola Pasearme por su perímetro Acunarla en el surco de mi lengua


dentro, fuera


Sazonarla con el almibar de mi saliva y deslizarla entre mis dedos


arriba, abajo


Mirar tu mirada que me ignora y contagiarme del placer que te inunda Regresar a ella Succionar su punta como el pezón que amamanta un niño y sentir los espasmos de tu vientre


despacio, deprisa


Introducirla en mi boca hasta el ahogo y sacarla mientras mis labios la oprimen hasta liberarla de mi boca


entrar, salir


Regodearme en tu piel Confundir mis manos y mis labios en una comunión con tu verga


dulcemente, con furia


Acariciar esa puntita con mi boca mientras mis manos recorren su mapa hasta donde nace Besar todo su contorno, acariciarlo, chuparlo Descubrir cómo me enloquece tu locura Lamer el escondite que tienes en tus ingles mientras mi mano aprisiona de nuevo tu sexo

Y en tanto tu alma se evapora y tu cuerpo tiembla yo me voy haciendo agua y mi flor abre sus pétalos dispuesta a que tú la libes hasta el éxtasis de caer dormida entre tus brazos
En este blog cuelgo imágenes que encuentro por la red. Si al autor o autora de alguna de ellas le molesta que así lo haga, sólo tiene que hacérmelo saber y las quitaré de inmediato. Gracias.

¿Quién es Aprendiza?

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Aprendiza de risas, de la vida, del arte de amar, del mundo, del universo, de ti si deseas compartir conmigo. Para los amigos, Aprendiza, sin más.